El apagón analógico en Europa se culminará el 2012 a excepción de Polonia

La Comisión confirma que todos los países de la Unión Europea cumplirán con el objetivo comunitario con una excepción, la de Polonia donde el apagón se completará como máximo en el año 2015.

España no esperará. De hecho se adelantará dos años a la fecha tope. Tras los dos ensayos de apagón, realidados en Fonsagrada y Soria, el fin de la señal analógica se producirá, según lo marcado, el 3 de abril de 2010. A partir de esa fecha, sólo se podrán sintonizar las cadenas en TDT.

En países como Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, República Checa, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Reino Unido y Suecia también se ha iniciado la transmisión digital terrestre en una parte de sus territorios nacionales.

De hecho, en algunos de ellos ya se ha interrumpido la emisión analógica (Alemania, Bélgica, Finlandia, Luxemburgo, Países Bajos, Suecia y en las zonas más importantes de Austria), y a finales de 2010 o incluso antes en Austria, Dinamarca, Eslovenia, España, Estonia y Malta. Mientras, Chipre, Eslovaquia, Irlanda, Polonia y Portugal han anunciado que proporcionarán servicios digitales también, como muy tarde, en 2010. Rumanía todavía no ha presentado sus planes.

Entre finales de 2010 y 2012, lo harán los países restantes: Bulgaria, República Checa, Chipre, Grecia, Eslovaquia, Francia, Hungría, Italia, Letonia, Lituania, Portugal, Reino Unido y Rumanía.

Viviane Reding, comisaria responsable de Sociedad de la Información, considera que «el paso a la radiodifusión digital en Europa avanza según lo previsto y a buen ritmo, especialmente si se compara con lo que ocurre en otros países de todo el mundo. Varios Estados miembros de la UE son claros líderes mundiales en el paso de la televisión analógica terrestre a la televisión digital».

Con este apagón, aseguró Reding, se liberará una gran cantidad de espectro, que quedará disponible para los nuevos servicios de televisión e inalámbricos y servirá para que Europa logre una «rápida recuperación económica».